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sábado, 29 de mayo de 2010

El país de los obreros y los campesinos, contra los obreros

El 17 de Junio de 1953, en la RDA, el país de los obreros y los campesinos, ocurrió algo que pudo cambiar la historia. Ese día, más de 1 millón de trabajadores se pusieron en huelga y unas 400.000 personas participaron en las manifestaciones por todo el país. ¿Qué les movió a rebelarse? Los obreros se levantaron contra un estado que se definía como obrero y que les había aumentado sus metas de rendimiento laboral sin aumentar su remuneración.


Antecedentes

El Comité Central del Partido Socialista Unificado de Alemania (SED) decidió abordar las dificultades económicas que aquejaban a la RDA con un paquete de cambios que incluían impuestos más altos y mayores precios, así como el incremento del rendimiento laboral en un un 10%. Si los trabajadores no alcanzaban las metas, verían reducidos sus salarios.

La decisión de aumentar las normas de trabajo (implementación del principio 'más trabajo por el mismo salario') fue percibida como una provocación que llevaría al deterioro del estándar de vida.

Todo comenzó con unos gritos de "Ya está bien" o "Basta ya" y "No somos esclavos" para protestar contra las nuevas obligaciones laborales, a unas condiciones insoportables, pero acabaron muriendo bajo la mano de hierro de la RDA.

El 16 de Junio unos 80 trabajadores de la construcción de Berlín Oriental, entraron en huelga contra las nuevas medidas. Las noticias del inicio de la huelga, fueron transmitidas por la radio americana de la base en Berlín del Oeste, que contaba con un transmisor con tanta potencia capaz de poder informar a toda la RDA. Muchos de los alemanes de la RDA disponían de radios sintonizadas con la Radio Americana, lo ayudó a que se propagaran con rapidez las protestas en otras partes de Alemania del Este.


Protestas

Para el amanecer del 17 de junio, más de 400.000 manifestantes estaban reunidos en Berlín Oriental y en toda Alemania del Este se calcula que más de 1 millón de personas no acudieron a sus trabajos, que supusieron la práctica paralización de los polos industriales del país.

2631406_index.jpg

Pinchar para ampliar - Fotografía de www.hdg.de

La demandas originales de la restitución de las cuotas previas de menos trabajo, se acabaron convirtiendo en demandas políticas de libertad, que el nuevo gobierno de la RDA había eliminado.



Tanque Soviético en Berlín - Wikipedia - Fuente Deutsches Bundesarchiv (German Federal Archive), B 145 Bild-F005191-0040


El gobierno ante las protestas, decidió emplear la fuerza para reprimir las manifestaciones gracias al apoyo de la Unión Soviética. 16 divisiones soviéticas con 20.000 soldados del Grupo de Fuerzas Soviéticas en Alemania, además de los 8.000 efectivos de la Volkspolizei, realizaron la detención de entre 7.000 y 13.000 personas.

La represión provocó la muerte de entre 55 y 124 personas, incluyendo las ejecuciones al día siguiente. En toda la RDA, 2.000 fueron condenados con penas de cárcel por actos subversivos contra la RDA.



Tanque soviético en Leizpig. - Wikipedia



Los estimados de Alemania del Oeste del número de personas muertas era considerablemente más alto: según el Ministro de Relaciones Intraalemanas, en 1966, 383 personas fueron asesinadas en el levantamiento, incluyendo a 116 "funcionarios del régimen", 106 personas fueron ejecutadas por la ley marcial o fueron condenadas después a la pena capital.

Además, 1.838 personas fueron heridas, 5.100 arrestadas, 1.200 de éstas fueron sentenciadas más tarde a un total de 6.000 años en campos penitenciarios.

También se alegó que 17 ó 18 soldados soviéticos fueron ejecutados por negarse a disparar contra los obreros manifestantes.

Pero estos informes no fueron confirmados por las investigaciones realizadas en fechas posteriores a 1990.

Wiki

Los acontecimientos de 1953 hicieron que muchos alemanes de izquierda que habían tenido la ilusión de un nuevo comienzo bajo un estado socialista sufriesen una gran decepción.

Una de las calles de Berlín, que desemboca en la Puerta de Brandeburgo y en tiempos de la división llegaba hasta el muro, lleva el nombre de Avenida del 17 de Junio (Straße des 17. Juni), anteriormente, la Avenida de Stalin.

Straße des 17. Juni (17th of June Street)

Fotografía en Flickr de patissier73



17. Juni 1953




Más información:

- El Muro de Berlín: 13 de agosto 1961 - 9 de noviembre 1989 / Frederick Taylor ; traducción de Antonio Puigròs - Editorial: RBA, 2009

- Qué pasó el 17 de junio de 1953 en Alemania

- Alemania rinde homenaje a la revuelta del 17 de junio contra la RDA

- Cuando el 17 de junio de 1953 era el día nacional de Alemania

- Revuelta de 1953 en la Alemania Oriental

- Straße des 17. Juni

- HERMANN TERTSCH - Berlín 1953

- La caída del Muro de Berlín - Cronología

- La insurrección de Berlín en 1953

- 17. Juni 1953

- "Nosotros somos el pueblo". Sin el pueblo de Leipzig, nunca habría caído el Muro

- La RDA: un estado de obreros y campesinos (Primera parte)

- La RDA: un estado de obreros y campesinos (Segunda parte)

miércoles, 12 de mayo de 2010

El día en que se enfrentaron las dos alemanias

Hamburgo, Mundial de 1974. Las dos Alemanias, nunca se habían enfrentado sobre un terreno de juego y nunca lo volverían a hacer en los 40 años de artificial división entre la RFA y la RDA, sin embargo, un partido quedó para historia de la RDA. El día que vencieron a la RFA, gracias a un héroe, un héroe que quedaría en el ostracismo comunista, Jürgen Sparwasser.

La bolita del Mundial de 1974, quiso que el 22 de Junio, ambos países se enfrentaran en el Grupo A, de la primera fase, de aquél mundial.

Sparwasser, habilidoso mediocampista del FC Magdeburg, el más famoso equipo de la Alemania Oriental, destacó en la alineación azul de la DDR con el número 14 en la espalda. Pasaría a la historia, por el ser el autor del gol de la victoria frente a la RFA, el enemigo capitalista.


Fotografía de Montoni.se


El triunfo de la RDA, supuso, la exaltación del espíritu patriota del partido, porque el "equipo del pueblo" derrotaba al equipo de Beckenbauer y toda esos magníficos futbolistas. No era para menos, era el triunfo de David contra Goliat, el triunfo del comunismo contra el capitalismo, en la única ocasión que pudieron enfrentarse.

Los dos equipos estaban ya clasificados para la segunda ronda, aunque en aquella "batalla civil" se jugaban el primer puesto del Grupo 1, además de mucho prestigio, por supuesto. A la RFA, que había vencido a Chile (1-0) y a Australia (3-0), le bastaba un empate para proclamarse campeona de grupo, mientras que la RDA necesitaba la victoria. El equipo entrenado por Georg Buschner había derrotado a Australia (2-0) y cedido un empate frente a Chile (1-1).

El inicio del duelo se caracterizó por el respeto mutuo que se mostraron ambos combinados. Ninguno quería salir de aquel estadio derrotado, así que el partido se atascó. Las ocasiones de gol fueron escasas. Aunque los dos equipos se emplearon al máximo, el juego limpio prevaleció. El árbitro uruguayo Ramón Barreto Ruiz sacó tres tarjetas amarillas, todas para jugadores de la RDA.

La única oportunidad clara de la RFA corrió a cargo del delantero Gerd Müller, que, en el minuto 39, recibió dentro del área de espaldas a la portería y, a la media vuelta, estrelló el balón contra el poste. Por su parte, Hans-Jürgen Kreische pudo adelantar a la RDA en el primer período, pero remató alto un centro desde la izquierda cuando tenía todo a favor para batir a Sepp Maier.

El gol llegó en el tramo final del encuentro, cuando todos parecían darse por satisfechos con el empate. En el minuto 77, el portero de la RDA, Jürgen Croy, atrapó el esférico tras un remate de cabeza y sacó rápido para Erich Hamann, que inició el contraataque por la banda derecha. El centrocampista, que había saltado al terreno de juego sólo diez minutos antes, recorrió 30 metros sin oposición, hasta que Franz Beckenbauer le salió al paso. No obstante, el elegante líbero de la RFA dudó y permitió que Hamann centrase a la frontal del área.

Por allí apareció Jürgen Sparwasser, que, con algo de fortuna, se llevó el balón con la cabeza, el hombro y el pecho. Los zagueros Berti Vogts y Horst-Dieter Höttges se quedaron tan sorprendidos por la maniobra que no pudieron reaccionar a tiempo ante la internada de Sparwasser, quien desde unos cinco metros de distancia fusiló a Sepp Maier y dio la victoria al debutante mundialista. Era el primer gol que recibía la RFA en 481 minutos y, al mismo tiempo, la única diana de Sparwasser en la competición.

FIFA




Cuando colgó las botas, Jürgen, ya estaba cansado de los rumores que le adjudicaban una casa o un coche gracias al partido comunista . Sin embargo, él mismo, en una entrevista confirmaría todo lo contrario.

“Ellos pensaban que el Partido me había premiado con casas, carros, dinero, privilegios de los que gozaban pocos en el país. Todo lo contrario, yo seguí viviendo en mi misma, sencilla casa. En un momento llegué a arrepentirme de marcar el gol que nos dio un triunfo histórico”.


¿Y por qué llegó a arrepentirse?


Porque hasta en tres ocasiones, rechazó la propuesta oficial de convertirse en técnico del Magdeburgo, un cargo que tenía muchos lazos con el partido, todo eso, a pesar de las mareantes sumas de dinero que le ofrecían los equipos del otro lado del muro, por intentar cruzar la frontera y llegar a la Alemania Occidental.

Ese rechazo a convertirse en técnico del Magdeburgo, le provocó que en represalia, que su su doctorado en Pedagogía nunca viera la luz, obligándole a desempeñar, tareas menores en el Magdeburgo, a pesar de ser el héroe. El héroe de la patria. El héroe del pueblo. El antihéroe del "partido".






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jueves, 15 de octubre de 2009

"Nosotros somos el pueblo". Sin el pueblo de Leipzig, nunca habría caído el Muro





“Nosotros somos el pueblo”. Con este grito setenta mil personas recorrieron hace 20 años las calles de Leipzig en la que fue la mayor manifestación de protesta de la República Democrática Alemana (RDA).



A partir de 1982, en la misa que tenía lugar cada lunes en la iglesia Nikolaikirsche, empezaron a tratarse temas sociales y políticos que preocupaban a la población. Esta tendencia fue extendiéndose a otras iglesias de la ciudad. Con el tiempo, estas charlas pasaron a ser planes de acción y congregaciones de protesta.



El 4 de septiembre de 1989, San Nicolás logró juntar casi a dos mil personas para rezar y pedir libertades en un momento que parecía ser el más idóneo, pues Mijail Gorbachov había impulsado en la Unión Soviética el proceso de reformas conocido como la Perestroika, enviando así una señal de que el cambio era posible.



La policía acudió en seguida, dispersó a los manifestantes y llevó a cabo numerosas detenciones.



Disidentes y ciudadanos de a pie participaron en un movimiento de protesta pacífico, contra el gobierno de la RDA, mientras miles de personas, intentaban huir a de Hungría o de las embajadas de la Répública Federal en Praga y Varsovia.



El 9 de octubre, más de 70.000 personas invadieron la ciudad. Tanto el gobierno de la RDA, como la URSS, ordenaron movilizar a todo el aparato policial para reprimir a los manifestantes.



Más de 8.000 hombres formados entre la Bereitschsftspolizei (la policía antidisturbios) y el ejército con la amenaza de muerte que pendía sobre ellos después de que Egon Krenz justificara la masacre de Pekín con ocasión de una visita de Estado a China realizada a finales de septiembre.



Además que muchos alemanes, aún tenían en el recuerdo el 17 de Junio de 1953, cuando la población salió a la calle y el gobierno sacó a los tanques.





Originalbeschreibung im Bundesarchiv:

Leipzig, Reichsgericht, russischer Panzer

Leipzig, um den 17. Juni 1953

[Leipzig.- sowjetischer Panzer vor Gebäude des Georgi-Dimitroff-Museums (des ehemaligen Reichsgerichtes)]



Además se dio orden a todos los hospitales de estar preparados para atender a todos los heridos de aquel día.



“El objetivo era incluir a las fuerzas de seguridad que se encontraban en frente a nosotros, les decíamos no nos peguéis, no peguéis a los manifestantes que son gente pacífica” comentaba recientemente uno de los organizadores de las manifestaciones, con la conmemoración del 20 aniversario.



Y al final, no se disparó una sola bala. La multitud había conseguido su objetivo. Callar al régimen. Y el régimen (el aparato policial) fue incapaz de responder contra su pueblo, como lo había realizo en 1953.



La revolución pacífica de Leipzig fue el comienzo de una serie de manifestaciones pacíficas que se extendieron por toda la RDA a gran velocidad, desencadenando finalmente la caída del Muro de Berlín.





Fue una noche de triunfo que se vio iluminada por el espíritu de los manifestantes y el resplandor de las miles de velas que transportaban.





Conmemoración del 9 de octubre, por el 20 aniversario.

4_Leipzig

Fotografía en flickr de verni22im



Demokratieglocke Leipzig



Fotografía en flickr de Repedo





Leipzig, 9.Oktober 89