Después de la liberación del buque Alakrana, secuestrado durante 47 días, debemos de decir unas cosas:
1 - El armador es el que debe de pagar, ya que para eso, salió de la zona de seguridad por su cuenta y riesgo.
Y si quieren ayuda, de Papá Estado, que lleven bandera de España y no del país que ofrezca menos impuestos.
2 - El personal de seguridad, debe de ser privado, no del ejército, porque es un negocio privado y ni siquiera es un sector estratégico para España (como podría serlo los transportes).
3 - Los armadores deberían de reflexionar, si les sale barato seguir faenando en ese caladero, acabando con todo el atún.
4 - ¿Las familias dirán ahora muchas gracias al gobierno? (Durante el secuestro, para las familias, el gobierno era el culpable)