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viernes, 18 de junio de 2010

Adeus José

“A viagem não acaba nunca. Só os viajantes acabam. E mesmo estes podem prolongar-se em memória, em lembrança, em narrativa. Quando o viajante se sentou na areia da praia e disse: ‘Não há mais que ver’, sabia que não era assim. O fim duma viagem é apenas o ...começo doutra."



Viagem a Portugal - José Saramago




José Saramago











José Saramago, Nobel da Literatura em 1998 e antigo Director Adjunto do Diário de Notícias, faleceu hoje aos 87 anos na sua casa na ilha espanhola de Lanzarote



Filho e neto de camponeses sem terra, JOSÉ SARAMAGO nasceu na aldeia de Azinhaga, província do Ribatejo, no dia 16 de Novembro de 1922, se bem que o registo oficial mencione, como data do nascimento, o dia 18.

Seus pais emigraram para Lisboa quando ele não perfizera ainda dois anos de idade.

A maior parte da sua vida decorreu portanto na capital, embora até ao princípio da idade madura tivessem sido numerosas, e às vezes prolongadas, as suas estâncias na aldeia natal.



Fez estudos secundários (liceal e técnico) que, por dificuldades económicas, não pôde prosseguir. No seu primeiro emprego foi serralheiro mecânico, tendo exercido depois diversas outras profissões: desenhador, funcionário da saúde e da previdência social, tradutor, editor, jornalista.



Publicou o seu primeiro livro, um romance (Terra do Pecado), em 1947, tendo estado depois largo tempo sem publicar, até 1966. Trabalhou durante doze anos numa editora, onde exerceu funções de direcção literária e de produção. Colaborou como crítico literário na revista Seara Nova. Em 1972 e 1973 fez parte da redacção do jornal Diário de Lisboa, onde foi comentador político, tendo também coordenado, durante cerca de um ano, o suplemento cultural daquele vespertino. Pertenceu à primeira direcção da Associação Portuguesa de Escritores e foi, desde 1985 a 1994, presidente da Assembleia Geral da Sociedade Portuguesa de Autores. Entre Abril e Novembro de 1975 foi director-adjunto do jornal Diário de Notícias.



A partir de 1976 passou a viver exclusivamente do seu trabalho literário, primeiro como tradutor, depois como autor. Em Fevereiro de 1993 passou a dividir o seu tempo entre a sua residência habitual em Lisboa e a ilha de Lanzarote, no arquipélago de Canárias (Espanha).










Mitin 25 ABRIL













El escritor portugués y Premio Nobel José Saramago ha muerto en torno a la una menos cuarto de la tarde hora canaria (dos menos cuarto hora peninsular) a los 87 años en su residencia de la localidad de Tías (Lanzarote). El autor de La balsa de piedra fue poeta antes que novelista de éxito y antes que poeta, pobre. Unido el periodismo a esos otros tres factores (pobreza, poesía y novela) se entenderá la fusión entre preocupación social y exigencia estética que ha marcado la obra del único Premio Nobel de la lengua portuguesa hasta hoy. En 1998, el máximo galardón literario del planeta reconoció a un hijo de campesinos sin tierra que había nacido en 1922 en Azinhaga, Ribatejo, a 100 kilómetros de Lisboa. Tenía tres años cuando su familia emigró a la capital, donde las penurias rurales se tornaron en penurias de ciudad. Así, el futuro escritor se formó en la biblioteca pública de su barrio mientras trabajaba en un taller después de abandonar la escuela para ayudar a mantener una casa en la que ya faltaba su hermano Francisco, dos años mayor que él y muerto poco después del traslado.









"No me hablen de la muerte porque ya la conozco"



José Saramago siempre fue algo más que un escritor. "Un aprendiz", sería su respuesta. Así se presentó ante la Academia Sueca cuando recogió el Premio Nobel de Literatura, el primero concedido a un autor portugués, hace ahora 10 años. "Un maestro, el maestro", puntualizaría el crítico más exigente del universo, Harold Bloom. Para el autor de El canon occidental, Saramago, que este noviembre ha cumplido 86 años, es "el novelista vivo más talentoso del mundo" y "uno de los últimos titanes". Como un titán ha escrito su último libro, El viaje del elefante (Alfaguara). Un triunfo del lenguaje, la imaginación y el humor, arrancado literalmente a la muerte.



El País







José Saramago - Onde está então a democracia?



Excelente fala de José Saramago, denunciando as grandes corporações.















Informe Semanal. "El viaje de Saramago"



22-11-2008Informe Semanal hace un recorrido por la vida de Saramago, Premio Nobel de Literatura. El escritor, que acaba de superar una grave enfermedad, ha encontrado tiempo para escribir su último libro, "El viaje del elefante", que podemos encontrar ya en las librerías. El programa se ha desplazado a Lisboa y a los lugares imprescindibles de Saramago, que nos aconseja con sabiduría, una vez más, "que nos dejemos llevar por el niño que fuimos" (22/11/2008).





Informe Semanal. ’El viaje de Saramago’



viernes, 12 de marzo de 2010

Adiós Delibes

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Fotografía de MIGUEL GENER



Dijo en Vida



Aunque viví hasta el 2000..., el escritor Miguel Delibes murió en Madrid el 21 de mayo de 1998, en la mesa de operaciones de la clínica La Luz. Esto es, los últimos años literariamente no le sirvieron de nada.

El balance de la intervención quirúrgica fue desfavorable. Perdí todo: perdí hematíes, memoria, dioptrías, capacidad de concentración... En el quirófano entró un hombre inteligente y salió un lerdo. Imposible volver a escribir. Lo noté enseguida. No era capaz de ordenar mi cerebro. La memoria fallaba y me faltaba capacidad para concentrarme. ¿Cómo abordar una novela y mantener vivos en mi imaginación, durante dos o tres años, personajes con su vida propia y sus propias características? ¿Cómo profundizar en las ideas exigidas por un encargo de mediana entidad?

Estaba acabado. El cazador que escribe se termina al tiempo que el escritor que caza. Me faltaban facultades físicas e intelectuales. Y los que no me creyeron y vaticinaron que escribiría más novelas después de 'El hereje', se equivocaron de medio a medio. Terminé como siempre había imaginado: incapaz de abatir una perdiz roja ni de escribir una cuartilla con profesionalidad.

Los optimistas que sobreviven a un cáncer suelen decir que lo vencieron. Yo no me atrevo a tanto. Los cirujanos impidieron que el cáncer me matara, pero no pudieron evitar que me afectara gravemente. No me mató pero me inutilizó para trabajar el resto de mi vida. ¿Quién fue el vencedor?



Por MIGUEL DELIBES



"En la vida has ido conociendo algunas cosas pero has fallado en lo esencial, es decir, has fracasado. Esa idea te deprime y entonces es cuando buscas apresuradamente un remedio para poder arrastrar con dignidad el futuro. Ahora no tendré a nadie a mano cuando me asalte el miedo.
(...)
Ninguno de los dos era sincero pero lo fingíamos y ambos aceptábamos, de antemano, la situación. Pero las más de las veces, callábamos. Nos bastaba con mirarnos y sabernos. Nada nos importaban los silencios. Estábamos juntos y era suficiente. Cuando ella se fue todavía lo vi más claro: aquellas sobremesas sin palabras, aquellas miradas sin proyecto, sin esperar grandes cosas de la vida eran sencillamente la felicidad. Yo buscaba en la cabeza temas de conversación que pudieran interesarla, pero me sucedía lo mismo que ante el lienzo en blanco: no se me ocurría nada. A mayor empeño, mayor ofuscación. Se lo expliqué una mañana que, como de costumbre, caminábamos cogidos de la mano: ¿Qué vamos a decirnos? Me siento feliz así, respondió ella.
(...)
Una voz misteriosa me soplaba la lección entonces y yo atribuía a los ángeles, pero ahora advertía que no eran los ángeles sino ella; su fe me fecundaba por que la energía creadora era de alguna manera transmisible ¿De quién me compadecía entonces, de ella o de mí?"

Fragmentos de Mujer de rojo sobre fondo gris




“Cazar y amar a los animales son cosas compatibles. Cazar no es matar, sino derribar piezas difíciles tras dura competencia. Uno regresa más satisfecho con dos perdices abatidas contra pronóstico que una docena a huevo”.

Reportaje Un maestro del cuento (10/05/2003)

“Lo que hay que preguntarse no es si la caza es cruel o no lo es, sino qué procedimientos de caza son admisibles y qué otros no lo son.”

Artículo La caza: mi punto de vista (17/10/1982)




Se dice de él

La última vez que Miguel Delibes habló en público fue en la Academia de la Lengua, a la que perteneció y que no piso durante décadas porque Madrid era un ruido que le horrorizaba. Habló en diferido, en un video que fue grabado para celebrar la salida de la nueva Gramática de la Lengua Española. Entonces, el viejo escritor castellano, uno de los grandes del siglo XX, celebró la salida de aquel volumen y se congratuló de participar de una institución capaz de recoger el habla del pueblo. Dijo: “La lengua nace del pueblo; que vuelva a él, que se funda con él porque el pueblo es el verdadero dueño de la lengua”.

Su inspiración fue el campo, la lengua del pueblo, lo que escuchaba con la misma paciencia con que liaba tabaco. Pero sus novelas no son hijas o herederas de las costumbres, exclusivamente; en él hay una sencillez barojiana, pero su observación va más hondo: conduce la historia para que se vea el alma, el paisaje es el pretexto. Detrás de Los santos inocentes hay, es cierto, campo, la soledad de los campos, la tristeza rotunda que se esconde en medio de la miseria, pero hay sobre todo metáfora de esa larga y honda soledad que padecen los hombres que no se acompañan por dentro.

Acaso la obra en la que Delibes sintetiza su capacidad para escuchar “la lengua del pueblo” mezclada con los ritmos extraños de la soledad de los hombres o las mujeres (o los niños) que retrató fue Las ratas, un fresco cuya lentitud arriscada esconde la voluntad de mostrar la pobreza como el único paisaje de la posguerra en las orillas míseras de los ríos de Castilla.

Decía su paisano Gustavo Martín Garzo, en este sentido, que la pobreza o la precariedad o el abandono caracterizan el universo de Delibes; el verdadero tema de su escritura, dice el novelista que hereda en cierto modo ese gusto de Delibes por el lenguaje como espejo de la naturaleza de la gente, “no es la desesperanza sino el desamparo, la orfandad radical de los hombres”. Ese libro, Las ratas, es un monumento en ese sentido.

Juan Cruz En El País


Miguel Delibes consiguió a la vez el favor de los críticos y el fervor de los lectores. Era un escritor de los de antes: se dio a conocer con un premio, el Nadal, cuando era un perfecto desconocido y siguió fiel hasta el final a su primera editorial, Destino. Nacido en Valladolid en 1920, consiguió sin pretenderlo que se hablara de la Castilla de Delibes como se habla de la Praga de Kafka, del Dublín de Joyce o de la Lisboa de Fernando Pessoa. Fue, así, un escritor de los de antes y el cronista de un mundo también de antes, el campo, un territorio siempre a punto de extinguirse que él convirtió en mítico sin moverse un milímetro de la más cruda realidad.

Javier Rodríguez Marcos en El País



Y esto último siempre lo ha hecho con esa admiración casi reverencial del cazador primigenio. Incluso uno de sus últimos libros, El último coto, más me parece un tratado de ecología práctica, excelentemente escrito, que un diario de cazador. El acabamiento de la perdiz roja, el desconsuelo de nuestros campos cada día más solos, la decepción ante la vida menguante, son la parábola fáctica del daño creciente a casi todo lo demás que compromete a Delibes. Y sin metáfora, es decir, con identificación del primer responsable: el progreso deshumanizado al que servimos en lugar de servirnos él a nosotros.

Joaquín Araújo en Delibes, en portavoz de las quejas de la naturaleza

RTVE





Miguel Delibes, el gran novelador de Castilla

Muere Miguel Delibes a los 89 años


lunes, 22 de febrero de 2010

Orgullosos do noso, orgullosos do Galego

Martiño Rivas, Belén Regueira, Antón Reixa, Susana Seivane, Luís Tosar e María Castro están orgullos@s do galego ao 100%. Campaña "Orgullos@s do noso, orgullos@s do galego" da Coordinadora Galega de ENDL. Comparte e difunde.

Orgullos@s do galego from Coordinadora Galega ENDL on Vimeo.





Coñecéronse en Nova York. Ela é galega e el brasileiro e entendéronse perfectamente porque co galego se chega a todo o mundo. Campaña "Orgullos@s do noso, orgullos@s do galego" da Coordinadora Galega de ENDL. Comparte e difunde!

Se conocieron en Nueva York. Ella es gallega y él brasileño y se entendieron perfectamente porque con el gallego se llega a todo el mundo. Campaña "Orgullos@s do noso, orgullos@s do galego" da Coordinadora Galega de ENDL. Comparte e difunde!



En galego, proba e verás from Coordinadora Galega ENDL on Vimeo.




Vía Brétemas

viernes, 28 de noviembre de 2008

Biblioteca Dominio Público


"Una biblioteca digital es donde el pasado encuentra el presente y crea el futuro."
Dr. Avul Pakir Jainulabdeen Abdul Kalam
Presidente de la India - 09/set/2003

El "Portal Dominio Público", lanzado en noviembre de 2004 por el Gobierno Federal de Brasil, propone el reparto de conocimientos de forma equánime, colocando a la disposición de todos los usuarios de la red mundial de ordenadores - Internet - una biblioteca virtual que deberá se constituir en referencia para profesores, alumnos, pescudadores y para la población en general.

La búsqueda se puede realizar, tanto para texto, video, fotografías.

Link a al Biblioteca: Dominio Público

andresrguez

domingo, 2 de noviembre de 2008

Cuando literatura y ciencia iban de la mano


Escribe el editor de ‘Libro de Ciencias’, Eduardo Vilas, que “hoy por hoy, el lenguaje científico y el literario están tan alejados y hace tanto tiempo que no se tocan, que cuando uno de ellos plantea una pregunta, ya no acepta una respuesta, por muy exacta que sea, si no se da en su propio idiolecto”. Esta antología busca una reconciliación entre cultura y ciencia, que se demuestra así en la propia selección de las obras. En las narraciones, las ciencias –divididas en las categorías de la clasificación del epistemólogo Rudolf Carnap: formales, naturales y sociales– se reflejan en la literatura, y viceversa.

Para Vilas, una antología de ficciones sobre temas científicos no puede ser otra cosa que una “antología de excepciones”. Algunas de las narraciones que ha elegido son bien conocidas, pero quizás el lector no había reflexionado sobre su conexión con lo científico anteriormente. Después de este libro, sin duda lo hará.

Vía Público