Aparecen métodos más eficientes y económicos para producir biocombustibles. Las algas no inciden sobre el precio de los alimentos y convierten gases contaminantes en combustible.
Pero las algas son también una de las fuentes para producir biocombustibles (bioetanol, biobutanol y biodiésel) que suscitan mayor interés: su producción en masa no incidiría sobre el precio de los alimentos como ocurre con los cultivos de cereales y otras plantas, mientras pueden crecer decenas de veces más rápido que cultivos vegetales y extraer un mayor rendimiento energético a partir de la misma masa.
Asimismo, se estudian métodos para usar plantas con grandes cultivos de algas que capturarían dióxido de carbono y emitirían oxígeno (consultar animación de The Guardian sobre el método empleado para producir combustible a través del cultivo de algas).
Sería posible, por ejemplo, situar plantas de algas para secuestrar dióxido de carbono junto a industrias contaminantes y convertir los gases nocivos en materia prima para generar biocombustible no contaminante.
Dadas sus potenciales ventajas, el cultivo de algas para el sector de los biocombustibles interesa a empresas de nueva creación; centros de investigación públicos y privados (o una simbiosis de ambos modelos, como la colaboración entre el Departamento de Ciencias del Mar de la Universidad de Alicante y la empresa BFS BioFuel Systems, que desarrollan el prototipo Airemar, mecanismo capaz de convertir CO2 en biocombustible a partir del cultivo de algas); e incluso agencias gubernamentales.
La apuesta pública por las algas crece: el Gobierno británico financia, a través de su agencia independiente The Carbon Trust, el mayor programa de investigación para crear combustibles a partir de algas (con 26 millones de libras de presupuesto y el objetivo de que los biocombustibles a partir de algas sean realidad comercial en 2020), el programa de rescate impulsado por Barack Obama destina 1.500 millones de dólares a la investigación de alternativas a los combustibles fósiles, y se espera que al menos una porción de esta cantidad sea destinada a biocombustibles derivados de algas.
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jueves, 31 de diciembre de 2009
Algas, o cómo convertir CO2 y residuos en biocombustibles
viernes, 28 de agosto de 2009
El Mar de Aral, prácticamente desaparecido
5 Octubre 2008 (Nasa Modis)

Nasa
16 Agosto 2009

Fotografía tomada por el satélite Tierra, que enseña el Mar de Aral, que fue en sus tiempos el cuarto mar interior más grande del mundo.
En el 2005, Kazajstán construyó el embalse de Kok-Aral, entre las partes norte y sur, para salvar los niveles de agua del norte.
Aunque superó las premisas iniciales por su velocidad de recuperación (en 5 años, se recuperó 100 km de mar en esa parte) el problema en este momentos pasa por la parte sur, casi desierto.
Por si alguien piensa, que la desaparición, se debe al cambio climático, hay que decirle, que en este caso el cambio climático fue algo secundario (ayudó e incrementó a desaparición) pero la Unión soviética fue la única culpable de la desaparición del Mar de Aral, por la su obsesión de poner campos de algodón y maíz en medio del desierto y desde los últimos 20 años, con la desaparición de la URSS, el Mar de Aral, logró recuperarse en más de 170 km (100 km nos últimos 5 años gracias a ayuda de la UE y del FMI para la construcción del embalse).
El Mar de Aral se alimentaba del caudal de los ríos Amu Daria y Syr Darya , como lo hace el Mediterráneo o el Cantábrico por poner ejemplos... ya que ese caudal nuevo de agua, le proporciona una renovación continua del agua que se pierde por infiltración y por evaporación.
Durante la URSS, esos ríos fueron desviados para regar cultivos en Uzbekistán y Kazajistán, principalmente de algodón y maíz (ambos cultivos necesitan miles de litros diarios. Por ejemplo para producir 1 kg de maíz, se necesitan 300 litros de agua).
Aral Sea Before and After 2010 : Exclusive Video
June 2007
NASA image created by Jesse Allen, using data obtained from the Goddard Level 1 and Atmospheric Archive and Distribution System (LAADS). Caption by Michon Scott.
Visto originalmente en Menéame
Nasa
16 Agosto 2009
Fotografía tomada por el satélite Tierra, que enseña el Mar de Aral, que fue en sus tiempos el cuarto mar interior más grande del mundo.
En el 2005, Kazajstán construyó el embalse de Kok-Aral, entre las partes norte y sur, para salvar los niveles de agua del norte.
Aunque superó las premisas iniciales por su velocidad de recuperación (en 5 años, se recuperó 100 km de mar en esa parte) el problema en este momentos pasa por la parte sur, casi desierto.
Por si alguien piensa, que la desaparición, se debe al cambio climático, hay que decirle, que en este caso el cambio climático fue algo secundario (ayudó e incrementó a desaparición) pero la Unión soviética fue la única culpable de la desaparición del Mar de Aral, por la su obsesión de poner campos de algodón y maíz en medio del desierto y desde los últimos 20 años, con la desaparición de la URSS, el Mar de Aral, logró recuperarse en más de 170 km (100 km nos últimos 5 años gracias a ayuda de la UE y del FMI para la construcción del embalse).
El Mar de Aral se alimentaba del caudal de los ríos Amu Daria y Syr Darya , como lo hace el Mediterráneo o el Cantábrico por poner ejemplos... ya que ese caudal nuevo de agua, le proporciona una renovación continua del agua que se pierde por infiltración y por evaporación.
Durante la URSS, esos ríos fueron desviados para regar cultivos en Uzbekistán y Kazajistán, principalmente de algodón y maíz (ambos cultivos necesitan miles de litros diarios. Por ejemplo para producir 1 kg de maíz, se necesitan 300 litros de agua).
Aral Sea Before and After 2010 : Exclusive Video
Aral Sea - Kazakhstan
June 2007
For decades, the Aral Sea has been described as dying and beyond salvation. But now, the water is flowing back, bringing economic revival and hope for the future.
Produced by ABC Australia
Distributed by Journeyman Pictures
NASA image created by Jesse Allen, using data obtained from the Goddard Level 1 and Atmospheric Archive and Distribution System (LAADS). Caption by Michon Scott.
Visto originalmente en Menéame
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