“¿Es un problema o no es un problema?. Uno de cada tres chicos de 14, 15, 16 y 17 años se ha emborrachado el último mes. Y parece que durante los fines de semana las borracheras son más numerosas y de mayor calibre. ¿Qué hacemos con este dato?.
Y que un chaval o una chavala de catorce años llegue borracho a su casa no es una novedad, es un desastre. Y no tenemos ni herramientas ni convicciones para evitarlo.”
La opinión completa en Radiocable
No hay comentarios:
Publicar un comentario